El pensamiento judío de Rafael Cansinos-Assens

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Rafael Cansinos Assens

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 Rafael Cansinos-Assens

Cansinos-Assens fue un escritor interesado por la cuestión judía y dedicó a este tema numerosos textos que van desde la novela documental de la historia de los judíos en España a la exégesis de libros bíblicos.

La producción literaria de Rafael Cansinos-Assens (1883-1964) ha sido estudiada por la crítica desde cuatro perspectivas distintas, perspectivas tan generales como parcialmente encasilladoras. Con la excepción de sus novelas El movimiento V. P. (1921) y La huelga de los poetas (1921), sus textos han sido analizados aislada y superficialmente, sin tener en cuenta la relación mantenida por ellos con la cambiante sociedad española de principios del siglo XX. En primer lugar, se ha estudiado a Cansinos como promotor del movimiento poético ultraísta. Dentro de esta misma línea poética de investigación se encuentran los críticos que consideran a Cansinos no como maestro ultraísta, sino únicamente como poeta modernista que apoyó la nueva vanguardia poética de manera tangencial. [1]

Dentro de una segunda actitud crítica, el estudio de los textos de Cansinos aparece marcado por la influencia de Federico Carlos Sainz de Robles, el cual considera a Cansinos como colaborador, además de crítico, de las numerosas publicaciones semanales de novelas cortas durante los primeros treinta años del pasado siglo. [2] Siguiendo, por tanto, a Sainz de Robles en la faceta de novelista de Cansinos, se han realizado algunas reediciones de sus textos como la del ya mencionado El movimiento V. P. (1978) o la de El llanto irisado (1986). La tercera perspectiva crítica a la hora de abordar la obra de Cansinos se centra en la consideración de su escritura como la memoria cultural de una época. En este sentido se han publicado sus memorias: La novela de un literato (1982, 1985, 2005) y, asimismo, se han reeditado dos de sus ensayos, Ética y estética de los sexos (1973) y La copla andaluza (1985). Por último, algunos críticos han estudiado la posible ascendencia judía de Cansinos y han rastreado dicho linaje tanto en sus textos como en su biografía, afirmando o negando la pertenencia de este autor a una literatura de tradición judía. [3]

A partir del homenaje póstumo de la Sociedad Hebraica Argentina recogido en el número 101 de la revista Davar, [4] el judaísmo de Cansinos ha sido regularmente rescatado por la crítica más actual ya que algunos investigadores lo consideran una característica incontestable de su escritura. Además del homenaje arriba citado y dentro de la línea crítica de la reevaluación del judaísmo de Cansinos, se deben mencionar los trabajos de Edna Aizenberg, “Cansinos-Assens y Borges: en busca del vínculo judaico” (1980) y el capítulo de la misma autora titulado “Ultraism and Judaism” publicado en su libro The Aleph Weaver: Biblical, Kabbalistic and Judaic Elements in Borges (1984). Resultado de una crítica combinatoria del elemento judío con el ultraísta se encuentra el artículo de Bernardo Ezequiel Koremblit, “Rafael Cansinos: Assens o el vellocino de la literatura” (1984). Asimismo, como estudio combinatorio de las dos tendencias, ya desde el título, se presenta el trabajo de Esther Bartolomé Pons, “Rafael Cansinos-Assens: Fracaso y gloria para el poeta de una hora tardía. (O de cómo un judío milenario se convierte en maestro ultraísta)” (1983). Teniendo como horizonte la reivindicación del judaísmo de Cansinos se reeditó en 1986 su libro poético en prosa de 1914, El candelabro de los siete brazos. En abierta oposición a esta línea crítica vindicativa del judaísmo de Cansinos, en Fracaso y fortuna de Rafael Cansinos-Assens (1978) Abelardo Linares niega rotundamente el mismo, afirmando que “[s]u judaísmo es ante todo un judaísmo literario una máscara tan ajustada a su personalidad que no hacía sino resaltar las majestuosas líneas de su verdadero rostro literario y en la que tal vez él mismo llegó a reconocerse” (17).

En todo caso, cabe afirmar que Cansinos fue un escritor interesado por la cuestión judía ya que dedicó a este tema numerosos textos que van desde la novela documental de la historia de los judíos en España a la exégesis de libros bíblicos. Entre los textos relacionados específicamente con algún elemento judío tanto históricos como creativos, tanto de forma como de contenido, se encuentran los siguientes, siguiendo un orden cronológico:

1) El candelabro de los siete brazos (1914) es una serie de poemas en prosa ordenados siguiendo las letras del alfabeto hebreo en los que Cansinos manifiesta una influencia formal y denotativa del Salterio.[5] La tristeza aparece como el verdadero leitmotiv de la obra: “Cuando yo era muy niño, la tristeza era el asombro de las gentes; y contaban mis años y decían: ¿Cómo es posible, si aún no conoció el amor? Antes que amor había conocido la tristeza” (Candelabro 33);

2) Posteriormente, Cansinos escribió España y los judíos españoles (1920) y Las bellezas del Talmud (1920), libros fundamentales para un mejor conocimiento del judaísmo. Ambos textos brindan al mundo hispanohablante una visión global de lo que representa el Talmud así como de lo que simboliza la literatura talmúdica sostenida principalmente por la halajá y la agadá, es decir, por una parte la Ley Oral (parte legislativa del Talmud) y por otra el conjunto de leyendas, fábulas, alegorías, apólogos que constituyen su parte doctrinal y literaria;

3) En 1921 Cansinos recopiló los Cuentos judíos contemporáneos, antología de cuentos de distintos autores judíos traducido del yiddish. En la introducción a los cuentos, Cansinos analiza la aportación hebraica a la literatura española dedicando parte de su investigación al estudio de la presunta estirpe hebraica en el linaje de Luis de Góngora o de Emilio Castelar. Asimismo en la introducción, subraya la ascendencia germano-hebrea de Bécquer y dedica algunas páginas a George Elliot, Gracia Aguilar y Benjamín Disraeli, iniciadores para él de la literatura judía moderna; [6]

4) Las luminarias de Hanukah (1924), novela de valor documental donde Cansinos narra la campaña llevada a cabo en España por el doctor Pulido en los primeros años del siglo en favor de los judíos;

5) En Valores eróticos de las religiones: El amor en el Cantar de los Cantares (1930) Cansinos realiza una detallada investigación sobre el libro bíblico;

6) en Los judíos en la literatura española (1937) es una colección de ensayos en donde Cansinos realiza un análisis de los personajes literarios judíos aparecidos en textos españoles después del edicto de expulsión de 1492. Por ejemplo, el libro abarca estudios de obras tales como La Raquel (1778) de Vicente García de la Huerta o El hoyo en la arena (1934) de Juan Pujol, también Gloria (1877) de Benito Pérez Galdós;

7) y, por último, en Los judíos en Sefarad (1950)—colección de veintiséis breves estampas literarias de corte realista—, Cansinos retrata una serie de arquetipos de origen judío que se reintegraron a España después de la Primera Guerra Mundial.

Además de estos libros, es necesario tener en cuenta el sinfín de artículos periodísticos destinados a reivindicar la causa judía, casi todos ellos publicados en revistas especializadas como, por ejemplo, Comentario, publicación del Instituto Judío Argentino de Cultura e Información.

Aparte de la temática judía desarrollada en los libros anteriormente citados, Cansinos posee un substrato judío que se deja traslucir para un lector enterado en muchos de sus textos no específicamente relacionados con dicha problemática. Cabe citar el comentario de Esther Bartolomé Pons cuando afirma que a través de los textos de Cansinos se va transluciendo el alma hebrea del autor, “convirtiéndose en uno de los más destacados representantes de la literatura judía en España” (4).

Sin embargo, para realizar una interpretación y comprensión totalizadora del interés de Cansinos por los asuntos judíos hay que superar el componente literario de influencia judía, del que hablan tanto Bartolomé Pons como Linares, para adentrarse en dos hechos históricos influyentes en la toma de conciencia del autor: en primer lugar, y desde una perspectiva socio-histórica, es necesario revisar el interés por la causa judía a principios de siglo en España, y, en segundo lugar, y esta vez desde la perspectiva personal del propio Cansinos, cabe recordar la conjetural ascendencia judía del autor.

Como mencioné con anterioridad, los textos de Cansinos siempre han sido estudiados de manera aislada con respecto a la situación socio-histórica de España, es decir, sin tener en cuenta la sociedad donde los mismos se han ido configurando. Y aunque esta afirmación es válida para las cuatro perspectivas críticas expuestas inicialmente a la hora de estudiar la obra de Cansinos, la exclusión de los aspectos socio-históricos adquiere primordial significado al analizar las características hebraicas del autor. Esto es así puesto que el tema judío, aunque era políticamente muy debatido a principios de siglo, contenía una serie de elementos marginales que lo unían en la consideración de la gran mayoría—y aun en la consideración del rey Alfonso XIII—a comunistas y bolcheviques, es decir, a peligrosos subversivos.

Repaso, a continuación, brevemente cuáles eran estas circunstancias históricas favorables a la causa judía, las cuales son mayormente bastante desconocidas y han sido hasta ahora silenciadas, ya que el acontecimiento histórico español del momento fue la pérdida de las colonias, hecho que acaparó la atención de la sociedad en general. A principios de siglo en España surge un movimiento pro-judío heredado de los profesores krausistas de la Institución Libre de Enseñanza, en el cual se hace obligatorio destacar varios acontecimientos fundamentales. En primer lugar, la campaña del doctor Ángel Pulido a favor de los sefardíes alrededor de 1903 en la cual participó activamente Rafael Cansinos-Assens, como él mismo nos informa en su novela Las luminarias de Hanukah. En esta novela, próxima al documento histórico, el autor nos relata los trabajos por la causa sefardí del doctor Pulido, así como su propia participación en la campaña, utilizando el seudónimo de Rafael Benaser. Este personaje, que aparece también en Los judíos en Sefarad, se presenta como descendiente de judíos conversos y puede ser considerado un alter-ego del autor.

La segunda circunstancia favorable a la causa judía fueron los discursos que a partir de la campaña del doctor Pulido se pronunciaron en defensa de los sefardíes en el Senado español y cuya culminación sería la edición en 1905 de “Who’s who entre los judíos sefardíes”, bajo el epígrafe Españoles sin patria. La campaña del doctor Pulido alcanzaría su punto álgido hacia 1910 con la creación de la Alianza Hispano-Hebrea, la cual sería apoyada por un número amplio de periódicos como El país, El mundo, El liberal, Mundo latino, etc. Toda esta campaña pro-judía traería como consecuencia el decreto de 1924, [7] bajo el gobierno de la dictadura de Primo de Rivera, de conceder la nacionalidad española a los sefardíes que cumplieran con algunos requisitos de registro en los consulados.

Aparte de estas dos circunstancias, hay que añadir la proclamación de la libertad de culto en España con el advenimiento de la República, hecho mencionado por Cansinos en su artículo “Palabras necesarias: la república y los sefardíes” del 26 de abril de 1931. Doce días después de la declaración de la Segunda República, Cansinos publica dicho artículo en La libertad de Madrid señalando algunas cuestiones históricas coyunturales que algunos autores como David Romano o Antonio Marquina olvidan mencionar. Desde esta columna del periódico, Cansinos recuerda a las autoridades españolas la necesidad de la anulación del Edicto de Expulsión de 1492. [8] Dicho edicto estaba en la práctica anulado por la Constitución, pero para nuestro autor era preciso promulgar una declaración oficial:

“A la magnitud del agravio hecho al pueblo israelita en 1492, correspondería esa satisfacción solemne en 1931. Los sefardíes lo han reclamado inútilmente en varias ocasiones y es preciso dársela. Hasta ahora se les dijo siempre que el odioso edicto, por el cual se prohibía bajo pena de muerte entrar en la Península a los descendientes de los desterrados, estaba ya anulado de hecho por la Constitución. ¿Qué fe podían tener bajo la monarquía en una Constitución violada a cada paso?” (“Palabras” 6)

Asimismo, Cansinos reclama una auténtica campaña pro-judía, no como la realizada bajo la dictadura de Primo de Rivera, la cual estaba basada en razones políticas ajenas al interés de la cuestión sefardí: por un lado, la necesidad de la propaganda fácil en la búsqueda de una opinión favorable entre las otras naciones, opiniones que querían estar basadas en la amistad del rey con los judíos y en el liberalismo del gobierno dictatorial. En este sentido se encuentran campañas propagandísticas, como la falsa noticia de la inauguración de una sinagoga en Madrid, noticia aparecida en la revista Israel de Argentina. En segundo lugar, se buscaba la amistad de los judíos de Marruecos en unos momentos en que la situación política entre ambos países era muy conflictiva.

Por lo que respecta al segundo componente no-literario del interés de Cansinos por la cuestión judía está la personal situación del autor al ser presuntamente descendiente de judíos conversos. La ascendencia judía de Cansinos fue investigada por César Tiempo y apareció publicada en la revista Cuadernos de París. Tiempo rastreó el origen judío del apellido Cansinos y encontró algunos personajes judíos ilustres con este apellido como el poeta Abraham Ben Jacob Cansinos del siglo XVIII. Según este dato, Rafael Cansinos-Assens era de origen judío, pero, sin embargo, como demuestra el propio Tiempo y como Rafael Cansinos lo menciona en Las luminarias de Hanukah con respecto a su alter-ego, Benaser, los antepasados de Cansinos procedían de Asturias y llegaron a Sevilla acompañando a la corte del rey Fernando III el Santo, convertidos ya en caballeros cristianos.

A modo de conclusión, cabe afirmar que a través de los tres elementos señalados que confluyen en la obra de Cansinos—el histórico, el familiar y el literario—ésta pertenece a una literatura de tradición judía que él mismo caracteriza en las primeras líneas del prólogo a los Cuentos judíos contemporáneos de la siguiente manera: “[l]a existencia de una literatura hebraica personal y consciente, marcada con el sello de las singularidades étnicas y de las aspiraciones colectivas, expresada en la propia lengua de la raza o en un idioma ajeno, pero moldeado por ella …” (9), es decir una literatura que oscila entre lo personal y lo colectivo, entre lo nacional y lo extranjero, entre un idioma propio o uno prestado, pero identificada por unas características únicas que la hacen reconocible.

Notas

[1] En este sentido consúltese el estudio de Ramón Oteo Sans: Cansinos Assens: Entre el modernismo y la vanguardia (1996).

[2] Véanse dos libros fundamentales de Sainz de Robles: La promoción de “El Cuento Semanal” (1907-1925) (Un interesante e imprescindible capítulo de la historia de la novela española) (1975) y Raros y olvidados (La promoción de ‘El cuento semanal’) (1971).

[3] En este sentido véase “La ascendencia judía en La novela de un literato”, Raíces 79 (2009): 52-63.

[4] Los escritores que intervienen en el mencionado homenaje de Davar son los siguientes: Jorge Luis Borges, Bernardo Ezequiel Koremblit, Carlos Mastronardi, Isabelino Scornik, Lázaro Schallman y Jacobo Kowadloff.

[5] Primer libro de la tercera parte o Kethubhim de la Biblia hebrea. Contiene las alabanzas de Dios, de su santa ley y del varón justo. Su destino era el culto y forman el nervio de la espiritualidad de Israel. Consta de 150 salmos.

[6] La recopilación de Cansinos Assens contiene cuentos y fragmentos de novelas de Teodoro Herzl, Israel Zangwill, Chalom Asch, Isaac L. Peretz y León Kobrin.

[7] España mantenía un régimen de ‘protección’ para los judíos españoles. A consecuencia de la finalización de la I Guerra Mundial, se amplía el régimen de ‘protegido’, concediéndoles la nacionalidad española a éstos y sus descendientes y en general a toda persona de origen español. El decreto es del 20 de diciembre de 1924 y la solicitud de nacionalidad se podía presentar hasta el 31 de diciembre de 1931.

[8] Conocido como Decreto de la Alhambra o Edicto de Granada. Fue promulgado el 31 de marzo de 1492 y obligaba a todos los judíos españoles o bien convertirse al catolicismo o bien a ausentarse del territorio español con fecha de 31 de julio del mismo año.

Obras citadas

Aizenberg, Edna. “Cansinos-Assens y Borges: en busca del vínculo judaico”. Revista iberoamericana 46.112-13 (1980): 533-44.

—. “Ultraism and Judaism”. The Aleph Weaver: Biblical, Kabbalistic and Judaic Elements in Borges. Edna Aizenberg. Potomac, Maryland: Scripta Humanistica, 1984. 18-22.

Bartolomé Pons, Esther. “Rafael Cansinos-Assens: Fracaso y gloria para el poeta de una hora tardía. (O de cómo un judío milenario se convierte en maestro ultraísta)”. Ínsula 444-45 (1983): 3-4.

Cansinos Assens, Rafael. Las bellezas del Talmud. Madrid: América, 1920.

—. El candelabro de los siete brazos. Madrid: Alianza Editorial, 1986.

—. La copla andaluza. Madrid: Demófilo, 1976.

—. Cuentos judíos contemporáneos. Madrid: América, 1921.

—. España y los judíos españoles. Tortosa: Monclús, 1920.

—. Ética y estética de los sexos. Madrid: Júcar, 1973.

—. La huelga de los poetas. Madrid: Mundo Latino, 1921.

—. Los judíos en la literatura española. Buenos Aires: Columna, 1937.

—. Los judíos en Sefarad. Buenos Aires: Israel, 1950.

—. El llanto irisado. Madrid: El Observatorio, 1986.

—. Las luminarias de Hanukak. Madrid: Internacional, 1924.

—. El movimiento V. P. Madrid: Mundo Latino, 1920.

—. El movimiento V. P. Prólogo de Juan Manuel Bonet. Pamplona: Peralta, 1978.

—. El movimiento V. P. Prólogo de Juan Manuel Bonet. Madrid: Viamonte, 1998.

—. La novela de un literato. (Hombres-Ideas-Efemérides-Anécdotas), 1. (1882-1914). Madrid: Alianza Editorial, 1982.

—. La novela de un literato. (Hombres-Ideas-Efemérides-Anécdotas), 2. (1914-1923). Madrid: Alianza Editorial, 1985.

—. La novela de un literato. (Hombres-Ideas-Efemérides-Anécdotas), 3. (1923-1936). Madrid: Alianza Editorial, 2005.

—. “Palabras necesarias: la república y los sefardíes”. La libertad, 26 de abril 1931: 6.

—. Valores eróticos de las religiones: El amor en el Cantar de los Cantares. Madrid: Renacimiento, 1930.

Koremblit, Bernardo Ezequiel. “Rafael Cansinos: Assens o el vellocino de la literatura”. Sefárdica 2 (1984): 135-40.

Linares, Abelardo. Fortuna y fracaso de Rafael Cansinos-Asséns. Sevilla: Gráficas del Sur, 1978.

Oteo Sans, Ramón. Cansinos Assens: Entre el modernismo y la vanguardia. Alicante: Aguaclara, 1996.

Sainz de Robles, Federico Carlos. La promoción de “El Cuento Semanal” (1907-1925) (Un interesante e imprescindible capítulo de la historia de la novela española). Madrid: Espasa-Calpe, 1975.

—. Raros y olvidados (La promoción de ‘El cuento semanal’). Madrid: Prensa Española, 1971.

VV. AA. “Homenaje a Rafael Cansinos-Assens”. Davar 101 (1964): 4-26.

(Courtesy modernista-14-CARMEN DE URIOSTE AZCORRA (Arizona State University)

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About RAM Chandrakausika राम च 51

Ram51 is a researcher in the various fields of Musicology, Philosophy and History as well as old languages. One of his first topics is the wide scope of Indo-arabic cultures as represented in various art-forms religion and history. Below a list of selected Research topics which sum up partitionally the task of anthropological Frameworks in totaliter : Sanskrit Hinduism and Mythology Hindustani Music, The Muqhal Empire Gharanas from North India Kashmir Sufiyana The Kashmir Santoor Traditional Folk Music from USA Philosophy in Orient and Okzident Genealogy of musical instruments Ethnomusicology, Arabic Maqams, No Theatre fromJapan, North american poetry, Cultural heritage of mankind and Islamic architecture... View all posts by RAM Chandrakausika राम च 51

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